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Blog → Psicoterapia y límites (III): El trabajo del terapeuta

5 comentarios
  1. y que ocurre cuando el terapeuta pierrde la compostura, se enfada -exceso de confianza -, y no lo reconoce más que diciendo que ha sido una percepción mía. Cómo me quedo?
    Perdí la confianza. Me sentí engañada. Y todo después de años de terapia.
    Tal bloqueo me ha impedido decirle.:cobarde no te sabes disculpar??
    Todo esto todavía me causa muchos resentimientos e impotencia.
    Gracia

    • Ante todo gracias por compartir tu experiencia.
      Efectivamente a veces en el proceso terapéutico pueden surgir diferentes emociones, tanto en el paciente como en el terapeuta, ya que como personas sentimos, y sentirlas es lícito. El problema aquí sería que el no saber reconocerlas y manejarlas cuando surgen, y efectivamente, más allá de si se enfadó realmente o no, lo que tú sentiste era real, y eso es lo que importa.
      Por otro lado, un buen terapeuta no debería tener problemas para pedir disculpas, ni para reconocer los errores dado que como cualquier persona nos podemos equivocar.
      Lamento que esa situación provocara una ruptura y la pérdida de confianza, ya que debió ser algo doloroso para ti.
      Un saludo.

  2. Así lo veo. Intento no darle más vueltas.
    Muchas gracias porque me siento comprendida.

  3. Hola. Me ha gustado mucho el tema del artículo. Me parece importante para que el cliente entienda mejor qué es eso de ir a terapia, creo yo.

    Yo llevo en terapia 2 años y tengo muy buen concepto de mi psicólogo. Me he sentido escuchada y comprendida por él. Pero ahora me siento dolida y creo que entiendo que él no tiene la culpa. Realmente ha tenido paciencia conmigo y mi forma de ser hace que hasta el más paciente se canse. Me gustaría poder gestionar este sentimiento. No dejarme llevar por la negatividad al pensar que en realidad no puedo mostrar en terapia mi tristeza y desesperanza, cuando la tengo, porque abrumo a la otra persona. Creo que eso es lo que me ha pasado con mi psicólogo y necesito aprender a superar ese pequeño revés. Voy a explicarlo lo mejor posible: cuando me siento entendida por él tengo ganas de luchar pero ahora me he desencantado y pienso que todo es una farsa; que en el fondo la vida es así y aún no me he enterado. No es que piense que la gente tiene mala idea, y menos mi psicólogo, sé que quiere ayudarme, pero no entiendo muy bien qué significa ser auténtico en terapia ¿Significa que aunque tu cliente te abrume, te resulte pesado y aburrido, debes ponerle buena cara? Pensaba que en esos casos lo mejor para los dos era que el psicólogo derive a otro, no lo sé. Quizá mi comentario sea inmaduro y necesito madurar y él solo está ayudándome a conseguirlo. Me gustaría un feedback y poder darme cuenta.
    Cuento todo esto porque justo en el momento que empezaba a creer que mi psicólogo entendía mi dolor y le daba importancia empecé a ver gestos en su cara de hartazgo. Lo entiendo porque empiezo a darme cuenta que soy pesada y si él no me lo hubiese mostrado no lo sabría y creo que es importante saberlo si lo quiero cambiar. Lo que me duele es pensar ahora que sus gestos de cercanía y calidez no son auténticos, que su sonrisa en realidad esconde apatía y cansancio porque en sesión no soy capaz de contar algo sin ser una pesada. Es así, ahora lo sé y quiero trabajar sobre ello. Me da mucha vergüenza pensar que hago el ridículo delante de él cuando, por ejemplo, todavía, después de 2 años y pico de terapia, me abruma la relación que mantengo con mis padres y me resulta difícil aprender a valorarme.
    He intentado hablar con mi psicólogo de mi sentimiento con la terapia pero no lo he hecho muy bien y no he resuelto nada. Ahora me planteo dejar la terapia y cambiar de psicólogo, pero dudo, porque sé que me puede pasar lo mismo con otro. No sé si abandonar esta terapia es huir del problema. No sé con quién puedo hablar para que me ayude a reflexionar, por eso me animé a escribir.
    En realidad, me gustaría saber si a pesar de mostrar que soy una persona difícil mi psicólogo sigue ahí ayudándome porque no me ve tan horrible; porque yo me siento como un ogro por dentro, y no me quiero sentir así. Me gustaría una visión de la situación. Muchas gracias por leerme.

    Un cordial saludo.

    • Hola Ana! Muchas gracias por tu comentario y por compartir tus experiencias.
      Por lo que cuentas parece que estás haciendo un buen trabajo junto a tu psicólogo, y lo que percibes son las dificultades con las que te encuentras en las relaciones personales. El espacio de terapia es justamente un buen espacio para que puedas hablar y trabajar sobre ellas. Lo mejor es que hables con tu terapeuta sobre cómo te sientes y lo que te ocurre. No pienses que eres horrible por tener las dificultades que tengas, para es justamente para lo que vas a terapia, para hablar sobre aquello que te hace sufrir y tratar de cambiarlo. Es posible que esa parte que ahora mismo estás colocando en tu terapeuta de que que “esto es pesado y aburrido” sea simplemente que tú estás ya cansada y aburrida de esa parte de tu vida que no te gusta y quieres cambiar. Dado que hasta ahora lo que tú percibías con tu terapeuta de una es que es una persona cercana, y que te sientes acogida por él, lo mejor es que aclares con él sobre lo que está pasando, ya que es quien mejor te va poder orientar.
      En la terapia siempre hay momentos de dificultades personales donde nos planteamos dejar la terapia, pero lo mejor es poder hablar sobre ellas y poder cambiarlo, ya que efectivamente, es probable que vuelvan a surgir con otro terapeuta.
      Un saludo y mucha suerte en este camino de crecimiento personal!

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