Cómo identificar y manejar un Pasivo – Agresivo


Cómo identificar y manejar un Pasivo – Agresivo

Cómo identificar y manejar un Pasivo – Agresivo
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Nos podemos encontrar personas con comportamiento pasivo – agresivo tanto en la familia, el trabajo, el vecindario, como en el grupo de amigos, o incluso nuestra pareja. Este subtipo de comportamiento tóxico te lo puedes encontrar en cualquier entorno.

¿Qué es una agresión pasiva?

Es una agresión No evidente y sutil, camuflada tras otros comportamientos como protección, halago, despiste, espontaneidad, doble mensaje, ambigüedad… Para discriminar una agresión pasiva, lo mejor es distinguirla de una agresión activa.

La agresión activa o directa es evidente: puede ser desde una agresión física a una descalificación directa, un tono de voz inapropiado o un desprecio claro. Cualquier muestra directa de animadversión o rechazo es una agresión directa y por tanto fácil de identificar y referirnos a ella: “me has gritado, me has insultado, me has mirado mal …”

Las agresiones pasivas, sin embargo aunque nos hacen sentir mal, no se muestran en forma de agresión. Y aquí está su lado pernicioso, porque el agresor daña sin asumir dicha agresión, y el agredido se “traga” la violencia del primero.

Ejemplos de mensajes pasivo agresivos:

  • Esposa a marido: “he hecho tu maleta para el viaje para prevenirte de tus despistes de siempre
  • Entre compañeros de trabajo: “no entiendo como hay gente a la que le caes mal, con lo majo que eres”;
  • Vecinos en el portal: uno facilita el paso del otro (quien va cargado) y le sostiene la puerta mientas el otro pasa sin mirar ni dar las gracias.
  • Suegra a nuera “querida, hoy por fin te veo guapa y favorecida”
  • Compañeros de trabajo “¿te puedo decir algo sin que te enfades o te ofendas?”

 

La comunicación asertiva es la enemiga del pasivo agresivo

El pasivo – agresivo insinúa una descalificación, no la expresa claramente

¿Por qué los pasivo agresivos necesitan agredir indirectamente?

O lo que es lo mismo ¿para qué ocultan su agresión?

Para evitar la confrontación directa y la comunicación asertiva. Porque ahí se manejan mal. Les da miedo la franqueza. Temen y envidian a quienes son capaces de expresar de forma firme y clara sus emociones (asertividad).

Hay dos tipos de pasivo agresivos:

  1. Los no conscientes de su malestar interno (enfado, rabia, envidia…) que hay bajo su agresión. Huyen de cualquier tipo de confrontación. Nunca se enfadan o alteran, se muestran como hermanitas de la caridad.
  2. Los conscientes de su malestar, pero incapaces de plantear una confrontación y deseosos de conflicto con el otro, lo buscan indirectamente para que sea el otro el que inicie el desencuentro. Esto pasa mucho en la pareja y en la familia. El silencio es el rey de las agresiones en este campo.

¿cómo manejar el comportamiento ante un pasivo agresivo?

Lo recomendable es señalar asertivamente su agresión, sin valoración ni juicio, sólo describiendo la misma, para que sepan que has reparado en ella (¡¡¡la asuman ante ti o no!!!). Tu comunicación conviene que sea directa (todo lo contrario de la suya), con esto invalidas la comunicación esquiva que el otro maneja. La reacción del agresor puede ser de “dar un paso atrás” o “un paso adelante” (en forma de ofensa o victimismo). Sea como fuere lo importante es que ellos no te inoculen a ti su malestar.

Procura comunicarte de forma directa: por ejemplo haciendo preguntas que requieran respuestas unívocas: tipo “Sí” o “No” o siguiendo con los ejemplos anteriores: “veo que necesitas decirme que soy un despistado”, “¿es necesario recordarme que hay gente que no me aprecia para mostrarme tu afecto?”, “de nada vecino”…

 Una agresión pasiva se puede esconder tras cualquier gesto cotidiano:

Esa persona que se dirige al grupo mientras a ti te da la espalda: indícale que se coloque donde todos puedan escucharle.

Un interlocutor que no te mira mientras le hablas como forma de ignorarte, le puedes preguntar abiertamente: “¿te interesa lo que estoy diciendo?”

Etc etc.

El pasivo agresivo jamás reconocerá su agresión: porque su dificultad está precisamente en responsabilizarse de su propio malestar, e intentará evitar que le señalen sus actos. Al principio te costará, pero a la larga te compensará: sólo necesitas ser capaz de mirar a tu miedo a la cara y enfrentarte a él en pequeños gestos.

El pasivo agresivo abusa de ti, porque tú también tienes dificultades con la asertividad, en caso contrario, él te evitaría. Puedes aprender a ser asertivo ante esas agresiones, para ello:

Recuerda que los cambios en la interacción personal cuestan al principio, y lo natural es titubear internamente, porque estás cambiando una pauta instaurada automáticamente entre tú y otra persona.

Hay agresiones tan sutiles que te resultará muy difícil de señalar, ten paciencia, habrá otras oportunidades.

No se trata de vengarte, sino de no quedarte con un malestar que no te pertenece, la agresión es de él, no tuya, no tienes por qué quedarte con ella.

Cualidades a cuidar ante una agresión pasiva

  1. Serenidad exterior (si no te sientes capaz lo mejor es retirarte a tiempo, y volver a intentarlo en otro momento).
  2. Firmeza en tus afirmaciones, si es necesario usa la repetición. Tono de voz tranquilo, firme, sin aspavientos.
  3. No permitir que te desvíen del tema principal: mantenerte en “aquello que te ha llamado la atención”, no ir a otros hechos, quedarse con lo que está pasando “aquí y ahora” en vuestra interacción.
  4. Paciencia: porque su comportamiento será esquivo, echará balones fuera.
  5. Realismo con los resultados: no esperes grandes reconocimientos, tan sólo aspira a conseguir que esa personas cambie en el futuro su comportamiento contigo (no pretendas que te pida perdón ni que asuma su agresión ni mucho menos que te repare por ella, porque lo más probable es que jamás suceda).
  6. Tolerar que el agresor busque otras personas a las que poder tratar de la forma que tú ya no le permites, de hecho, es posible que incluso deje de mostrarte el aprecio que antes te manifestaba (para castigarte), no te alteres, lo importante es que tú dejes de recibir sus agresiones.
    el pasivo agresivo si te escoje es porque tú tambień eres esquivo en tu comunicación

    El pasivo agresivo te busca porque tu comportamiento en ocasiones no es asertivo

Un poco de autocrítica: es importante distinguir personas pasivo – agresivas de momentos pasivo agresivos, porque si te paras a pensar, es probable, que tú (y yo), en algún momento dado, aunque sea de forma inconsciente, hemos actuado de forma pasivo agresiva, por miedo a la confrontación o a veces por no tener conciencia de un enfado o malestar que nos ronda. Tomar conciencia de tus propias agresiones pasivas te ayudará a manejar mejor las de otros.

 “Manejarse con gente Pasivo -Agresiva» por Beatriz Álvarez.

beatriz@escuchartepsicologia.com  699 251 287

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